¿Derecha o antizquierda?

Yo creo que para poder diagnosticar si un país, o una zona de un país o, en definitiva, si un determinado colectivo es de derechas o de izquierdas, lo primero en que tenemos que ponernos de acuerdo es la homogenización de ambos conceptos.

Lo digo, porque es muy posible que para unos la adscripción u orientación política, social y económica de cada concepto, sea distinta que para otros y, así, como pueden suponer Uds. no llegamos a ninguna conclusión.

En principio, y salvo opinión distinta, esos tres ámbitos, el político, el social y el económico son los esenciales en los que las posturas de ambos colectivos son irreconciliables.

Y como punto de partida, les propongo que consideremos que izquierda y derecha se distinguen, fundamentalmente, en que la gente que se considera de izquierdas, entiende que la colectivización, la igualdad y la redistribución de la riqueza han de ser los objetivos esenciales de la sociedad en los tres aspectos a que me refería, mientras que el derechista puro, pretende la opresión, la opresión y la opresión. Nó, no me he equivocado ni el corrector de textos me ha jugado una mala pasada. Tal vez no haya estado fino en el empleo de los sustantivos, pero quería referirme a la opresión en lo político, la opresión en lo social y la opresión en lo económico. En otras palabras: derecha=dictadura y, a sensu contrario izquierda=esclavitud.

Desde luego, y a efectos puramente dialécticos, creo que hay un numeroso pero indeterminado grupo de españoles que son de izquierdas. Quizás tenga esa percepción, porque no son nada discretos en sus expresiones, y tienen a gala airear y vocear sus ideas (según dicen, en aras de la libertad de expresión), y sin importarles lo más mínimo si estas resultan humillantes u ofensivas para otros. Su contrargumento suele ser: ¡¡¡Que no escuchen, que eso también es libre…!!!

Bien, pues a la vista de esto, yo me pregunto (y les pregunto), ¿Realmente creen Uds. que hay gente de derechas en España?. O más bien, lo que hay son antizquierdistas.

Porque una posibilidad a convenir, es que esa derecha, que si no existe la inventan porque sin enemigos a los que combatir y echarle la culpa de sus propios males, carecen de razón de existir, no sea otra cosa que gente normal y equilibrada mentalmente, que reprueba y rechaza todo extremismo, venga de donde venga.

Si analizamos un poco, desde el punto de vista de la economía, apenas quedan ricos en España y, después del tiempo que llevamos aposentados en la crisis, nuestra otrora envidiable clase media, está dando las boqueadas. Para ser más exactos, son aquellos que se arrogan el papel de representantes de la izquierda, los únicos que tienen donde caerse muertos, dicho esto como afirmación contraria de los pobres de solemnidad, de los que se afirma lo contrario.

Bueno, pues la cuestión es que a mí me quedan dudas de que exista en la actualidad gente de derecha, salvando casos extremos que, para hacer bueno aquel dicho de que siempre hay un roto para un descosido, nunca faltan.

Y si Uds. coinciden en mi planteamiento, y creen que realmente no hay derecha, sino que eso es un engañabobos de los populistas que viven de esa demagogia, por correlación lógica tendremos que pensar que si existe izquierda, a estas alturas del siglo XXI, es porque aquellos que en la siniestra llaman capitalistas, o fachas, o pijos (que epítetos no les faltan), les dan un pábulo y una importancia que no tienen. Y recuerden aquel dicho (de izquierdas): Lo importante es que hablen de uno, aunque sea mal.

Y si Uds. están de acuerdo en estas reflexiones mías, la pregunta que sigue es: ¿No sería mejor que nos dejásemos de paparruchas políticas y nos pusiéramos todos a trabajar?; porque la solución la encontraremos el día en que aislemos a esa panda de vagos que, para vivir sin dar golpe, pretenden que se reparta todo entre todos; o casi mejor que se queden ellos con lo de los demás y los demás con lo de ellos. Una especie de intercambio que, según parece, tendría su compensación en que a los de la derecha se le perdonarían sus pecados con ese gesto de solidaridad.

Porque, eso sí, están todos en contra del catolicismo y de la Iglesia Católica pero, curiosa y paradójicamente, creen en el cielo; aunque según su belicoso entender hay que ganarlo por asalto.

Podríamos decir que para esos de la izquierda, los de la derecha son el cielo; y es por ello que hay que asaltarlos continuamente.

La verdad es que no comprendo ese odio a la izquierda; más bien creo que deberían dar lástima. ¡¡¡Pobrecitos…!

ignacio@nosotrosytu.es

Acerca de José Ignacio

Profesional libre de la consultoría de empresas, con los títulos de Licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas. Además, el título de Maestro de Primera enseñanza, 4 Masters en Sistema Fiscal Español, Derecho de Familia, Derecho Penal y Auditoría de Cuentas. Letrado del Colegio de Abogados de Madrid, Administrador y Mediador Concursal, en posesión de numerosos diplomas en economía de empresas, derecho y Unión Europea.
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