{"id":140,"date":"2014-04-14T11:38:19","date_gmt":"2014-04-14T09:38:19","guid":{"rendered":"http:\/\/sanchezrubio.eu\/?page_id=140"},"modified":"2014-04-14T11:40:45","modified_gmt":"2014-04-14T09:40:45","slug":"el-precio-del-estado","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/?page_id=140","title":{"rendered":"El precio del Estado"},"content":{"rendered":"<div class=\"shariff\" data-title=\"El precio del Estado\" data-info-url=\"http:\/\/ct.de\/-2467514\" data-backend-url=\"https:\/\/sanchezrubio.eu\/wp-content\/plugins\/shariff-sharing\/backend\/index.php\" data-temp=\"\/tmp\" data-ttl=\"60\" data-service=\"gftr\" data-services='[\"googleplus\",\"facebook\",\"twitter\",\"reddit\",\"info\"]' data-image=\"\" data-url=\"https:\/\/sanchezrubio.eu\/?page_id=140\" data-lang=\"es\" data-theme=\"colored\" data-orientation=\"horizontal\"><\/div><p><b>Art\u00edculo de opini\u00f3n publicado en Lancelot Digital el 17 e julio de 2.012 <\/b><a href=\"http:\/\/www.lancelotdigital.com\/opinion\/opinion-el-precio-del-estado\" target=\"_blank\"><strong>(Pinche aqu\u00ed para ver publicaci\u00f3n)<\/strong><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><b>El precio del Estado<\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><i>El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comit\u00e9 de administraci\u00f3n de los negocios de la burgues\u00eda.<br \/>\n(Karl Marx<\/i>)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\">10 de julio de 2.012<\/p>\n<p>Un viejo proverbio comercial dice que <i>\u201cel cliente siempre tiene raz\u00f3n\u201d<\/i>. Lo que no se, exactamente, es si eso quiere decir que al cliente hay que darle la raz\u00f3n como a los tontos, para que siga comprando o que, realmente, lo que tiene que hacer un buen comerciante es considerar que su primera obligaci\u00f3n es satisfacer el deseo de su cliente.<\/p>\n<p>Y esto viene a cuento, en relaci\u00f3n con lo que les dec\u00eda la pasada semana, que nos encontramos en una especie de c\u00edrculo vicioso, en el que no sabemos a ciencia cierta por qu\u00e9 elegimos a pol\u00edticos que busquen nuestra felicidad, para que despu\u00e9s resulte que no hacen otra cosa que recortarla. O bien a base de incrementar nuestras obligaciones para con el Estado, o bien a base de impedir que el Estado nos devuelva lo que es nuestro.<\/p>\n<p>Empiezo por lo primero. Es claro, que el sistema pol\u00edtico de que nos hemos dotado, tiene como objetivo regular la vida en com\u00fan de propios y extra\u00f1os con una serie de reglas. Para eso se invent\u00f3 el Estado que, como invento, es mas viejo que la Tana (o que Arist\u00f3teles). Es decir, como resulta que tenemos que convivir unos con otros, hemos de buscar, razonablemente, una forma de equilibrio de esa convivencia de forma que, como dicen los abogados, que el derecho de uno no impida el de otro.<\/p>\n<p>Y as\u00ed naci\u00f3 el Estado. Ese ente indefinible e indefinido que, en realidad, solo consiste en la cesi\u00f3n de parte de nuestra individualidad (o de casi toda) para que sea gestionada, com\u00fanmente por el Estado, en beneficio de todos.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n nuclear es que, desde que el mundo es mundo, siempre ha habido personajes que, de manera seducea, han buscado ladinamente beneficiarse de la bondad y buena voluntad ajenas. Y, as\u00ed, hemos llegado donde hemos llegado.<\/p>\n<p>La cosa empez\u00f3 buscando la forma de ponernos de acuerdo. Y as\u00ed empez\u00f3 el di\u00e1logo, luego vino la concesi\u00f3n y. al final lleg\u00f3 el acuerdo. El acuerdo de como convivir todos con el que iniciaba esta p\u00e1gina. Pero, amigos, aqu\u00ed empezaron a aparecer y a proliferar los arribistas. Aquellos que nos dec\u00edan lo que era mejor para nosotros y, claro, por ese tiempo que nos dedicaban a decirnos esas bondades, necesitaban que les pag\u00e1ramos, aunque luego hicieran lo contrario de lo que nos hab\u00edan anunciado. Pero no solo eso, adem\u00e1s, a su vez, necesitaban recibir consejo acerca de aquellas materias sobre las que nos ten\u00edan que aconsejar y, claro, a sus consejeros tambi\u00e9n ten\u00edamos que pagarles. Luego lleg\u00f3 el personaje inc\u00f3modo, aquel al que igualmente ten\u00edamos que pagarle para que, desde la oposici\u00f3n, nos dijera lo contrario que los primeros.<\/p>\n<p>Pero no para ah\u00ed la cosa. \u00bfRecuerdan lo que les dec\u00eda al principio del cliente?. Uds. y yo somos clientes de algunos comerciantes o suministradores de servicios pero, al menos de momento, podemos prescindir de sus servicios o productos, sin tener que optar por otros. Y, aqu\u00ed viene la gracia de la cosa, del Estado no se nos permite prescindir. Bueno, en realidad, puede Ud. dejar de utilizar los servicios que le ofrece, ya sean aparentemente opcionales o ya sean forzosos. \u00bfQue Ud. no est\u00e1 de acuerdo con la calidad del agua que su Ayuntamiento o Cabildo le proporcionan?, ajo y agua; y por si acaso hay alguien que no lo entienda, lo digo en cristiano: a joderse y aguantarse. Porque no le queda otra. Y as\u00ed podr\u00eda seguir. Y todo esto, \u00bfpor qu\u00e9? me pregunto. Hasta ahora, y nadie me ha dado otra respuesta,\u00a0 porque los pol\u00edticos son caros y tenemos que mantenerlos.<\/p>\n<p>Ud., por ejemplo, puede optar, si quiere, a tener un mayordomo, un chofer&#8230; en fin, a rodearse del tipo de colaboradores que imagine que van a hacer su vida mas placentera. Pues, con pagarlo, ya lo tiene solucionado. Y cuando no pueda o no quiera seguir con ese tren de vida o, simplemente, cuando se de cuenta de que todos esos servidores que tiene a su servicio no pegan ni chapa, y su \u00fanico objetivo es vivir a su costa, entonces le queda la posibilidad de prescindir de ellos. Parece de sentido com\u00fan, \u00bfno?. Pues a nosotros la \u00fanica posibilidad que se nos ofrece es volver a quitar a los de ahora, para seguir con los de antes. Eso si, pag\u00e1ndoles cada vez mas, mientras que los funcionarios, los pensionistas, los jubilados, los aut\u00f3nomos&#8230; y el resto de los espa\u00f1oles, cobramos cada vez menos y debemos cada vez mas.<\/p>\n<p>Por eso, no me cansar\u00e9 de decir que somos nosotros los que tenemos que resolvernos el problema.<\/p>\n<p>Y, como una imagen vale mas que mil palabras, a aquellos de Uds. que sepan acceder a Internet, en poquito tiempo les facilitar\u00e9 un lugar a donde dirigirse, que no va a ser sino un lugar desde donde empezar a remontar el vuelo. Porque esto nos importa a todos y, en especial a Ud. Igual da que sea funcionario, o empresario, o asalariado o pensionista. Todos nosotros nos estamos hundiendo por pagar a esta casta de sanguijuelas que son los pol\u00edticos a sueldo (a sueldo fijo).<\/p>\n<p>Y en el pr\u00f3ximo n\u00famero les hablar\u00e9 de otra casta: Las asociaciones que gestionan los derechos de autor.<\/p>\n<p>Servidor de Uds.<\/p>\n<p align=\"right\"><i>Jos\u00e9 Ignacio S\u00e1nchez Rubio<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>Abogado y economista<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>ignacio@rwall.es<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo de opini\u00f3n publicado en Lancelot Digital el 17 e julio de 2.012 (Pinche aqu\u00ed para ver publicaci\u00f3n) El precio del Estado El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comit\u00e9 de administraci\u00f3n de los negocios de &hellip; <a href=\"https:\/\/sanchezrubio.eu\/?page_id=140\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":97,"menu_order":10,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"class_list":["post-140","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=140"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":144,"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/140\/revisions\/144"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/97"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sanchezrubio.eu\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}