¿Eres electroencefalografista?

divisionSeguro que sí; aunque no lo sepas o no lo creas.

Me explico. El vocablo más largo que hay en el diccionario español es electroencefalografista, que no es otra cosa que aquel que hace encefalogramas.

Y como lo de los encefalogramas algo tiene que ver con el cerebro, te sugiero que te sometas a un test muy particular: el que decidirá donde y con quien vas a vivir. Luego, la forma de hacerlo, lo decidís tú y aquellos otros 4 que te acompañen.

La cuestión es simple y solo se ajusta a la forma de vivir que cada uno desea.

Empecemos. Supongamos que decides que lo mejor para no tener complicaciones es seleccionar, como compañeros de país, a aquellos que piensan como tú mismo. Y tomando como referencia el sustantivo del encabezamiento, empiezas con la E, con la E de español, por ejemplo. Y tú decides si deseas convivir con los que quieres ser españoles, o con los otros.

A efectos dialécticos, porque no vamos a montar aquí un referéndum para cada letra de electroencefalografista, supongamos que la mitad dicen que quieren vivir con españoles, y la otra mitad que no. Entonces, lo que tenemos que hacer, es dividir España en dos mitades: de Madrid para abajo y de Madrid para arriba. No empecemos ahora con divisiones distintas como de Madrid al este y al oeste porque, considerando que la rosa de los vientos tiene 360 divisiones, podemos volvernos locos antes de empezar el test.

Bien, has decidido Norte o Sur, según tu adscripción.

Pasemos a la segunda letra. La L de liberal. Al igual que antes, supongamos que la mitad de cada uno de los dos bloques, españoles o antiespañoles, opta por ser liberal o lo contrario. Muy bien, procedamos a dividir de nuevo las dos mitades que llevábamos, pero esta vez, para compensar, de Norte a Sur. De esta forma, ya tenemos cuatro lugares idílicos en los que morar.

Pero la cosa no acaba aquí, porque vamos a la tercera letra: la segunda E, por ejemplo de emprendedor. Y dentro de cada uno de los grupos anteriores, habrá emprendedores y otros que no lo son. Y los emprendedores pensarán que para qué nos vamos a esforzar por los demás. Y lo mejor, en este caso, es volver a seccionar cada división anterior de España. Y ya llevamos 8 viceEspañas.

Aún sí, lo dicho no es suficiente, porque vamos a la cuarta letra; la C, por ejemplo de capitalista. Y los capitalistas se encontrarán, sin duda, divinamente juntos. Así que, en cada una de las 8 Españas anteriores, separaremos en dos grupos a los capitalistas de los otros.

Ahora ya tenemos a España, troceada en 16 partes; pero sigamos, porque el verano es largo. Y vamos a ver qué pasa con tu espíritu. La letra del Test que ahora corresponde es la T, por ejemplo de tolerante.

¿Eres tolerante o no?. Sea cual sea la respuesta, lo mejor para el buen orden es que, dentro de ese dieciseisavo de España en que has elegido vivir, lo dividamos en otros dos. Y así en los otros 15 dieciseisavos.

De esta forma, queda garantizado que no vas a tener que pelearte con gente que opina distinto que tú.

Bien, ya hemos dividido España en 32 trozos iguales.

Pero, ya metidos en gastos, vayamos a la sexta letra del test. La R, por ejemplo de reformista.

Porque eres de los que quieren dejar las cosas como están o, por el contrario, piensas que si algo está mal, hay que cambiarlo. Y en consecuencia, decides que lo mejor es volver a dividir la parte de España que te toca y que se reforme en la tuya todo lo que sea necesario.

Y ningún problema, puestos a resolver las cosas pacíficamente, volvemos a dividir en dos cada uno de los 32 trozos de nuestro país, y así tendremos 64 lugares diversos para vivir. Al fin y al cabo, disponemos de más de medio millón de kilómetros cuadrados para seguir dividiendo.

Empecé empleando el sustantivo electroencefalografista para preguntarles si lo eran Uds., o no. Y solo vamos con 6 de las 23 del vocablo.

Porque si siguen con el resto de las letras, verán que, al final, a cada uno nos toca más de una hectárea para vivir. Él solo y sin problemas con los demás. ¿Y quién no se apunta a esta solución?. Otra cosa es que hectárea pida cada uno.

Yo, aprovechando la visita de Obama, y recordando al Mr. Marshall de Berlanga me pido mi hectárea en mi pueblo. Quiero una hectárea en la zona del Tremal, en Horcajo de Montemayor. Aunque no tengamos mar, ni siquiera rio. Pero seré feliz, porque allí no habrá políticos

Acerca de José Ignacio

Profesional libre de la consultoría de empresas, con los títulos de Licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas. Además, el título de Maestro de Primera enseñanza, 4 Masters en Sistema Fiscal Español, Derecho de Familia, Derecho Penal y Auditoría de Cuentas. Letrado del Colegio de Abogados de Madrid, Administrador y Mediador Concursal, en posesión de numerosos diplomas en economía de empresas, derecho y Unión Europea.
Esta entrada fue publicada en Futuro de España. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.