El 155…

Llevamos ya un tiempo sumidos en la incertidumbre de cual sea el resultado final (si es que hay un final) del disparate secesionista catalán.

Los acontecimientos del 1 de octubre del año del Señor de 2017, con el referéndum-noreferéndum que se llevó a efecto en Cataluña, han desembocado en una especie de estado catatónico de la población, que asiste anonadada a esta especie de disparate, de corte vodevilesco, con que nos atosigan los medios de comunicación y las redes sociales a todas horas y que, para que no falte la nota musical del espectáculo, ha puesto de moda como canción del otoño al memorable “Que viva España” de Manolo Escobar.

Y si no fuera por el dramatismo que la situación encierra, ybque el personal político parece ignorar, habría que pensar que todo esto no es más que una moderna versión del “pan y circo” romanos que, como aquel, tiene la exclusiva misión de dar entretenimiento gratuito al pueblo para que no piense en otras cosas. Cosas como la imbecilidad de los separatistas catalanes, que no son tan tontos, y que han encontrado en este espectáculo la forma de cobrar un jugoso sueldo cada mes y, ¿tal vez?, el premio del bote final que consiste en quedarse con los más de tres millones de Hectáreas de fértil terreno que ocupa Cataluña, sin pagar un solo euro por ello. O cosas como las impenitentes vacilaciones del Gobierno de Rajoy a la hora de castrar el proyecto separatista.

Me ha dado por meditar acerca de lo que estarían pensando los padres de nuestra Constitución de 1978 cuando, después de crear las Comunidades Autónomas, redactaron el hoy famoso Artículo 155. Un artículo de corte punitivo (pero no tanto), que de forma ambigua permite que el Gobierno, previa aprobación por la mayoría del Senado, adopte las medidas necesarias para obligar a aquellas al cumplimiento forzoso de sus obligaciones o a que proteja el interés general.

Desde luego, no se me ocurre que pasara por la cabeza de ninguno de los siete padres de la Constitución, el que alguna de las Comunidades Autónomas recién constituidas entonces, quisiera separarse del resto de España; es más, para eso estaba ya el Código Penal que castigaba (y sigue castigando) las conductas separatistas en cualquiera de sus formas.

Y tanto es así, que hasta el momento nadie ha desarrollado reglamentariamente este popular Artículo 155 y, en consecuencia, ahora el gobierno deambula entre continuas improvisaciones de las que surgen a diario variadas interpretaciones.

Tengan en cuenta Uds., amigos lectores (hay que ser muy amigo mío para llegar hasta aquí y seguir leyendo), que no estamos ante ilícitos penales cometidos por una institución como la Comunidad Autónoma, o el Parlamento Catalán, o el propio Gobierno de la Generalidad. Porque las instituciones no cometen delitos; en todo caso, los delincuentes son las personas físicas que, como tales, encarnan los cargos institucionales. Y por eso, este artículo 155, resulta pura fanfarria. Por supuesto, sin perjuicio de que el Gobierno pueda disolver el parlamento catalán y convocar nuevas elecciones autonómicas, medida de muy dudosa constitucionalidad, porque no está claramente definida en la Constitución y parece contraria a lo que dispone la propia Norma en su artículo 2, en cuanto al derecho de Autonomía.

En otras palabras, vamos a ver qué pasa en los días que siguen al momento en que escribo estas líneas, jueves 26 de octubre del año del Señor de 2017. Porque bien podríamos encontrarnos con que los separatistas sigan erre que erre con su latrocinosa conducta, o con que el Gobierno del Partido Popular adopte medidas que, después, el Tribunal Constitucional anule por contrarias al derecho. Sí, por descabellado que parezca, aquí cabe cualquier posibilidad y, como decía aquel adivino, lo más seguro es… que ya veremos.

Con lo sencillo que resultaría la aplicación de los Títulos XXI y XXII del Libro Segundo del Código Penal a cada uno de los facinerosos, y lo rápida que se presentaría la solución del problema.

Eso sí, estamos en España, y España “is different”. Por eso, inmediatamente han comenzado a surgir y a circular por las redes sociales chascarrillos de todo tipo, como ese que aludiendo al próximo sorteo de la Lotería de navidad, una de las pocas tradiciones que se conservan, dice que el número 155 va a caer muy repartido.

Servidor de Uds.

José Ignacio Sánchez Rubio

ignacio@derechaliberal.es

Publicado en Futuro de España | 3 comentarios

El cumplimiento inexorable del destino

La realidad es tozuda y termina imponiéndose a la esperanza de los españoles y a la entelequia del partido popular, encarnado en el presidente del gobierno.

Una de las leyes de Murphy es reticente: “Si algo malo puede suceder, sucederá”.

Hace mucho tiempo que muchos veníamos creyendo que la independencia de Cataluña podría llegar, de no tomarse a tiempo las medidas adecuadas para su impedimento; razonamiento que, por otra parte, lo podría haber formulado Perogrullo, aquel que decía que una mano cerrada es un puño.

Aquel aquelarre que creó Zparo durante sus siete años de disparates, y nuestra ingenuidad cuando confiamos la solución a este ¿Presidente de Gobierno? que sufrimos, son el motivo esencial de estos lodos. Y el final, si es que esto tiene final, es simple, el zarpazo de esos centenares de bandidos, que en vez de recurrir a la faca para sus tropelías, se van a apropiar sin soltar un duro, de más de 3 millones de Ha. (cada Ha. tiene 10.000 metros cuadrados) de nuestra España.

¿Y cuándo lo hayan hecho, qué…?

Hasta entonces, podemos seguir con nuestra ingenuidad, pensando en la situación se va arreglar sola, o que quien no lo ha hecho a tiempo, va a solucionarlo de una forma milagrosa.

Pero también podemos hacer lo que hasta ahora no hemos hecho: juntarnos todos, porque somos muchos más que los felones, y enfrentarnos a esta banda de ladrones.

En Derecha Liberal Española hacemos lo que podemos, que nos es otra cosa que predicar en el desierto que, como todo el mundo sabe, no es otra cosa que un sermón perdido.

Pero, en cualquier caso, vamos a seguir adelante con nuestro proyecto de cambiar este disparate, empezando por proponer a los españoles que hagamos lo que todo el mundo empieza a clamar ya: Suprimir las Autonomías y quitarles de las manos a todos estos malnacidos ese enorme instrumento de poder que la Constitución de 1978 puso en sus manos.

Y por todo esto, aquí seguimos, sin medios materiales apenas, como prueban nuestras cuentas que, contumazmente, seguimos publicando cada mes. Mírelas, si quiere, pinchando el enlace.

https://www.dropbox.com/s/sym8h0bgc2t84st/Cuentas%20%20septiembre%202017.pdf?raw=1

 

Publicado en Futuro de España | Deja un comentario

El final de la cuenta atrás

El domingo 7 de diciembre de 1941, la Armada Japonesa atacó, de improviso, la base norteamericana de Pearl Harbour, en el archipiélago de Hawaii.

Este hecho militar, ampliamente difundido, motivó la entrada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial y, con ello, balanceó su resultado como ya es ampliamente conocido.

En el día de hoy, 6 de septiembre de 2017, los grupos independentistas de Cataluña han alumbrado el hecho motivante de un futuro, cuyo ningún vidente creo que pueda pronosticar. Y se han puesto a la tarea de aprobar la Ley que les independice del resto de España.

La cuestión es que entre ambos acontecimientos, al margen de las connotaciones sangrientas, existe multitud de coincidencias.

Según parece, y de acuerdo con las notas historias (reveladas o encubiertas), el Gobierno de Franklin Delano Rooswelt tenía amplia información de sus servicios de información, acerca del ataque, pero no tomó las medidas adecuadas para evitar la consumación del ataque para, así, disponer de una excusa razonable para incorporarse a la contienda como beligerante.

Pero en aquellos momentos, hace más de setenta y cinco años, no existían los medios de comunicación de que hoy disfrutamos. Porque de haber existido Internet y las redes sociales, ¿De qué disculpa podría haber valido en entonces Presidente de EEUU para justificar su pasividad?.

Hoy, no solo todo el mundo conoce la situación catalana sino que, además, es continuo el chorreo informativo de los alardes secesionistas.

Titulo este artículo parafraseando el de una película de 1980. Para los pocos lectores que aún no la hayan visionado, la acción se sitúa cuarenta años después del ataque de Pearl Harbour. El moderno portaaviones Nimitz de la Marina Americana se ve arrastrado en el tiempo a un día antes de que se consumara el ataque japonés, en la misma zona de intervención, con la posibilidad de darle una vuelta total a la historia, gracias a la potencia de fuego de la nave, frente a la anticuada técnica combativa nipona. Después de numerosas disquisiciones de los actores, acerca de la posibilidad o no de cambiar la historia, de modificar lo que ya ha acontecido, cuando el comandante de la nave decide atacar a la flota japonesa, la misma tormenta anterior lo devuelve a la realidad de su tiempo.

Según se atribuye a Confucio, “el pueblo de ignora su historia, está condenado a repetirla”. Y lo que les pasa a buena parte de los españoles (y de los que se titulan españoles pero realmente no lo son), es que no conocieron nunca, ni realmente ni por lectura de la historia, los acontecimientos por los que pasaron nuestros padres y abuelos.

Sin el debido respeto, porque no me merece ninguno, el Presidente de nuestro Gobierno, jugando a la política, y conociendo las diabólicas posibilidades que para España tiene su permisividad para con los secesionistas catalanes, permite que continúe este dislate, sean cuales sean sus motivaciones personales.

En la película de Don Taylor, a un grupo de soldados americanos se les concede, durante un corto espacio de tiempo, la posibilidad de devolver la historia al lugar que, razonablemente, debería haber ocupado. Mucho me temo que aquello, es solo cine, en estos momentos la realidad supera a la ficción.

¡¡¡Que Dios nos coja confesados…!!! (y discúlpenme que no me refiera a Alá, que parece que es el llamado a gobernar en este país).

www.derechaliberal.es

 

Publicado en Futuro de España | Deja un comentario

¡¡¡Yo no iré a la manifa de Barcelona…!!!

Los medios de comunicación y las redes sociales andan revolucionados con la manifestación que, según parece, se producirá el último domingo de este agosto sangriento del año del Señor de 2017.

Quede claro que, de ninguna forma, comparto aquella sentencia que dice, algo así como que, “El que no está conmigo, está contra mí”. Y lo anticipo para que nadie crea que comparto, en medida alguna, los propósitos yihadistas.

No, no iré por dos motivos que relaciono por importancia conceptual creciente.

Primer motivo: No estoy de acuerdo con las manifestaciones de ningún tipo porque, por muy pacíficas que sean, limitan y coartan el derecho a la libertad de deambulación del resto de los ciudadanos, y creo que las verdaderas protestas ciudadanas han de producirse en el momento de elegir a quienes dirigen al Estado y a sus Instituciones.

Ahora, después de este cruento atentado islámico, al igual que ha sucedido en otras muchas ocasiones anteriores, se pretende enjugar la pena y la responsabilidad a base de velas, condenas, llantos y manifestaciones populares.

Como hace unos pocos días proclamaba en su homilía un sacerdote de Madrid, esta forma de apagar nuestros remordimientos no sirve para nada, y tampoco nos exonera de culpa. Pero tampoco admito la aplicación de la ley del Talión.

En lo que creo, es en la efectividad de un radical cambio de rumbo en el sistema político de que nos valemos para armonizar nuestra vida en común, que no se resuelve con una sustitución de los gestores públicos sino, como indico, con un cambio de sistema de gobierno que nos devuelva la propia identidad y valores que poseímos hace algún tiempo.

Segundo motivo: Como no podía ser de otra manera, toda la chusma política se ha apuntado a esta manifestación, que más bien va a semejarse a la pasarela Cibeles o al desfile marbellí de la segunda quincena de cada mes de agosto.

Cada día de los que están precediendo a la celebración de la concentración, todos los representantes de los partidos políticos, incluyendo los terroristas y separatistas, se están pegando por ocupar el mejor de los sitios en la cabecera de la manifa, y buscando aparecer como los verdaderos y legítimos autores de la convocatoria; eso sí, vituperando, cada uno a su manera, el oportunismo de los demás partidos que tienen previsto asistir.

Por supuesto, además, el Gobierno y la morralla catalanista se disputan la primacía de su autoridad en la organización y la dirección del evento. Hasta tal punto, que el Gobierno, con nuestros impuestos, va a financiar la asistencia VIP para todos los cargos públicos que vayan a desplazarse a Barcelona. Incluso, como detalle pintoresco, y según indican los medios de comunicación, el primero que ya se ha apuntado al festival gratuito ha sido el principal dirigente de Podemos.

Me imagino, anticipadamente, el ambiente que se va a respirar en la manifestación, en la que cada uno intentará sacar el máximo rendimiento político, en una mezcolanza heterogénea e irrespirable de mentalidades totalmente enfrentadas. Y hasta es posible que terminen a tortas unos y otros.

Desde luego, y a pesar de que abomino de las manifestaciones, si cada político que asiste lo hubiera hecho pagando de su propio bolsillo los gastos de desplazamiento, y si no se estuviera trufando la organización con esa peste electoralista, claro que iría a Barcelona a mezclarme con el resto de los compatriotas que abominan de esos crímenes execrables que motivan la manifestación.

Y por todo esto y porque , sin ser monárquico convencido, creo que la institución real es de lo poco sano que nos queda, me atrevo desde aquí a pedirle a nuestro Rey, que tampoco asista a ese esperpento que están montando a mayor gloria de la turba política. Señor, no convalide Su Majestad, con su presencia, esa astracanada, y salve lo poco digno que nos queda de nuestras Instituciones.

Publicado en Futuro de España | Deja un comentario

Toros a la balear…

Ayer 24 de julio, según parece, la cuadrilla que nos torea en Baleares (no está muy claro quién es el primer espada), aprobó la nueva normativa taurina en el archipiélago que ahora quieren convertir en una Federación de Islas.

Vaya por delante que no soy un entendido en la fiesta nacional, y que mis conocimientos del arte de la lidia no son abundantes pero, aun así, me gustan los toros. Y aunque mi capacidad de sorpresa política está prácticamente agotada, ayer, después de leer la noticia, volví a sorprenderme por esta, que no sé si se refiere al ordenamiento jurídico de la fiesta, o es otra astracanada mas adecuada al día de los Inocentes.

Y detallo. La primera modificación que introduce la cuadrilla balear en el reglamento taurino es que, antes de salir a la plaza, al toro lo tienen que examinar el veterinario y el presidente de la plaza para comprobar que se encuentra en plenas facultades físicas y psíquicas, además de practicarle un control antidoping. Además, al toro habrá que someterle, después de la corrida, a un nuevo examen clínico para verificar que sus facultades psíquicas no se han visto mermadas. Nada dice la noticia en cuanto al tratamiento psicológico al que debe someterse al animal que haya sufrido algún trastorno mental durante la lidia.

Continúa, la norma taurina aprobada, limitando las armas del torero al capote y la muleta, prohibiendo el uso de banderillas, puyas o estoques y, obviamente, el bicho ha de ser devuelto a los corrales en plenitud de facultades; entiendo que algo así como el trato que para con los terroristas pretende que se aplique la Alcaldesa de Madrid. Lo que no he visto en la redacción de este disparate, es si el torero puede defenderse con puñetazos, patadas y mordiscos de la acometida de la fiera.

Y, ya metidos en gastos, señores matadores, mucho ojito con producirle algún daño psíquico al morlaco, porque serán sancionados con multas de hasta 100.000 euros. Así que, si el toro es zaíno, no se les ocurra llamarlo negro porque, además del daño psíquico que pueden producirle, es posible que les tilden de racistas, aunque ese aspecto todavía no lo contempla la norma balear.

Por seguir disparatando, se me ocurre que, en el futbol, nada justifica el dolor que sufre el equipo que pierde un partido y que también acompaña a todos sus seguidores. Por eso, creo que deberían también regular el espectáculo del futbol.

Me explico y propongo lo siguiente: Para evitar el daño psíquico que produce a los aficionados la derrota de su equipo, los campos de futbol no deben tener porterías y así no habrá goles; de esta forma, no perderá el partido ningún equipo. Y puesto que no habrá porterías, tampoco habrá porteros, con lo cual el presupuesto del equipo disminuiría en casi un diez por ciento.

Además, para no ser menos que los toros, los partidos habrían de durar media hora, que es el tiempo que los políticos han establecido como duración máxima de las corridas. Total, si no hay goles, para qué va a durar más.

¿Qué opinan de todo esto?. A mí me parece que no estamos en un país de locos, sino de bobos. La cuadrilla balear no está loca, ellos están a lo suyo que no es otra cosa que seguir cobrando, y que nosotros lo paguemos.

Pero fíjense, se preocupan del bienestar físico y psíquico de los toros de lidia, pero les importa un bledo el sufrimiento de los borregos; los borregos en que nos hemos convertido los contribuyentes.

Y como las desgracias nunca vienen solas, habrá que ir eliminado del tratado de ocurrencias, aquel chascarrillo en que uno le dice a otro:

¡¡¡Oye tú, donde esté una buena corrida que se quite el futbol…!!!.

¡¡¡Sí, y los toros…!!!, contesta el otro.

Publicado en Futuro de España | 1 comentario

Después de muerto, matar a Franco una y otra vez…

Amigos (y enemigos) míos; la primera de las leyes de Murphy dice que si algo puede salir mal, saldrá mal.

Empírico o no, la realidad es que la tozudez de los acontecimientos ha convertido en axioma este principio.

Y he de confesarles que, igual que les sucederá a muchos de Uds., uno está ya harto de tanto magreo al franquismo.

A finales de abril, cuando después de la Ley de Memoria Histórica de Zapatero, la Autonomía andaluza dio a luz su propia y personal Ley de Memoria Histórica, ya les anticipaba mi convicción de que se había levantado la veda para que muchas otras Autonomías elevaran el listón, en una especie de histriónica competición entre botarates (véase http://sanchezrubio.eu/?p=472).

Pues amigos (y enemigos) míos, ya tenemos otra Autonomía que se ha lanzado a la pelea: la de Aragón.

Y según me entero por la prensa, los maños izquierdistas acaban de aprobar su Ley de Memoria Democrática en la que, al parecer (el texto aún no se ha publicado), quieren ser más “fatos” que nadie.

De las notas de prensa que se publican, deduzco que esta nueva Ley de 2017 pretende:

  • Que se derogue la ley de Amnistía de 1.977.
  • Considerar como víctimas de la guerra, únicamente, a las del bando republicano.
  • La anulación de todos los juicios franquistas.
  • La retirada de cualquier placa, escudo, insignia o inscripción del franquismo.
  • Que se amplíe el periodo de aplicación de la Ley desde 1931 hasta 1.978.
  • La sanción de hasta 15.000 euro para el que exhiba símbolos que la ley considera franquistas.
  • La catalogación como “Bienes de Memoria Democrática”, de lugares y rutas a crear, que tengan relación con la memoria histórica.
  • La creación de un censo de símbolos franquistas.
  • La inclusión en la enseñanza, de apartados específicos dedicados a la “Memoria Histórica” en la ESO y el Bachillerato.
  • La creación del día 3 de marzo, como Día de la Memoria Histórica de Aragón.

Amigos míos (y enemigos también), por mal camino vamos ya desde hace tiempo, porque esta utilización que del tiempo que nosotros le pagamos hacen los políticos, solo contribuye a atizar el odio entre los españoles; un odio que yo, ingenuo, creí que había desaparecido cuando, muerto Franco, nos unimos casi todos para iniciar una nueva andadura.

Al final, cada Autonomía terminará teniendo su propia Ley en la que manipule a conveniencia de los mentecatos que nos gobiernan.

Claro que más mentecatos somos nosotros que no solo les damos nuestro voto sino que, además, les pagamos los sueldos que quieren ponerse.

¿Hay quien dé más?. Seguro que sí, porque esto solo terminará a hostias, ya lo verán.

Publicado en Futuro de España | Deja un comentario

¿Hasta cuando…?

No hay día en que no nos desayunemos y acostemos con las crecientes provocaciones de los independentistas catalanes buscando, tal vez, poner al Gobierno del Partido Popular en el disparadero de tomar medidas que justifiquen una violenta respuesta callejera de aquellos malnacidos.

Los medios de comunicación y las redes sociales dedican una buena parte de sus espacios a dar publicidad a contenidos de tal tenor, y más bien parece que sin ese tipo de noticias el número de sus páginas quedaría diezmado.

Por otra parte, el Ministerio de Hacienda sigue financiando sin límites la borrachera secesionista, como si los bolsillos de los contribuyentes españoles no tuvieran fondo.

Yo me pregunto si todo este fogueo no tendrá otro objetivo que el de distraer nuestra atención de la imperiosa necesidad de corregir el más garrafal de los errores de nuestra preciada Constitución de 1.978, el de eliminar de nuestro ordenamiento político el Título VIII de la Constitución que, para los que no lo recuerden, establece y regula el funcionamiento de las Comunidades Autónomas.

Y si formulo este juicio de valor, que Derecha Liberal Española y algún otro partido incluyen en su programa de gobierno, es consecuencia de una amplia argumentación que se inicia con el hecho, indiscutible, de que siendo los Órganos de Gobierno de las Comunidades Autónomas parte de la organización territorial del Estado, resulta un dislate que sean la fuente de alimentación de todos los que pretenden independizarse del Estado, y que el Gobierno de la Nación lo consienta.

Por eso sigo preguntándome, e imagino que no soy el único que lo hace, hasta cuándo va a seguir el Gobierno del Partido Popular financiando, con nuestro dinero, los sueldos y prebendas de que disfrutan todos esos indeseables que, sin duda, no dedicarían su tiempo y nuestro dinero a provocar este alboroto, si tuvieran que ganarse el sustento de la forma en que lo hacemos todos los imbéciles que los soportamos.

Publicado en Futuro de España | Deja un comentario

No estaremos tan locos… (Las Plusvalías)

El Tribunal Constitucional acaba de declarar nulos 3 artículos de la Ley que regula el Tributo Municipal del Incremento del Valor de los Terrenos, usualmente conocido como Plusvalía, en el sentido de que no procede su liquidación, cuando en la transmisión se produzcan pérdidas para el transmitente (el que tiene que pagar la plusvalía).

Nos alegra sobremanera que por esta vía se vayan corrigiendo los desmanes de la pseudopolítica actual, que se reduce a la creación de gasto público y a buscar la manera de exprimir, más aún, a los pacientes contribuyentes para financiarlo.

Y decimos que nos alegra, porque este es uno de los puntos del programa político de DERECHA LIBERAL ESPAÑOLA (DLE) (https://www.derechaliberal.es/el-programa/). Y como lo que pretendemos es la sustitución del modelo político actual, tanto nos da que los cambios legislativos que propugnamos se logren por la vía legislativa o por la jurisdiccional. El caso es que se lleven a cabo.

No obstante, no vamos a retirar de nuestro programa esta reforma tributaria porque, por experiencia, sabemos que los políticos buscarán ahora la manera de que el fallo de esta sentencia constitucional no se aplique, reinterpretándola en el sentido más conveniente para ellos, que no es otro que de seguir recaudando.

Reduce la Sentencia del TC su aplicación, al caso de que en la transmisión de un inmueble el vendedor haya tenido pérdidas. Pero, ¿qué es tener pérdidas?; porque, salvo que se produzca alguna aclaración de la Sentencia, la Sentencia no lo indica. Por ejemplo, supongamos que vende Ud. en 2017 por 100.000 euros, una vivienda que compró hace 30 años por 7 millones de pesetas. Si hace Ud. la transformación de pesetas a euros, verá que le costó algo más de 42.000 euros, así que el Ayuntamiento correspondiente le dirá que tiene que pagar la plusvalía, porque no ha perdido dinero sino que ha ganado casi 58.000 euros.

Pero considere Ud. lo que valían 166 pesetas de las de hace 30 años, frente a lo que Ud. puede adquirir hoy por 1 Euro; en otras palabras, si Ud. aplica una corrección monetaria a los 7 millones de pesetas de 1.987 resulta que, en realidad, ha perdido casi 6.000 euros. Pero no, eso no cuenta y tendrá Ud. que apoquinar la plusvalía.

El fundamento de esta propuesta del programa de DEL se encuentra en la duplicidad de figuras impositivas, figura que se encuentra proscrita en el ordenamiento fiscal por constituir una doble imposición, ya el mismo concepto (renta obtenida), se grava en más de una ocasión.

Consideren Uds. que, además de por el Impuesto sobre la Renta de sobre Sociedades, que sujeta a tributación los beneficios obtenidos en la transmisión de cualquier inmueble, este mismo beneficio ha de pagar, por parte del mismo perceptor, por el Incremento del Valor de los Terrenos (Plusvalía) e, incluso, si el importe obtenido en la transmisión, en lugar de gastarlo, lo invierte en la adquisición de otro inmueble, tendrá que pagar otros dos impuestos, el del Patrimonio y el de Bienes Inmuebles (IBI).

Y este es el motivo, entre otros, de que en DERECHA LIBERAL ESPAÑOLA, mantengamos en nuestro programa electoral la supresión de los Impuestos sobre el Patrimonio, Bienes Inmuebles e Incremento del Valor de los Terrenos.

ignacio.sanchez@derechaliberal.es

Publicado en Futuro de España | 1 comentario

¿Se nos mueren nuestros pueblos?. ¿Se nos muere Béjar?

Béjar siempre fue conocida como la ciudad de los paños. Y también por aquel dicho popular: “Béjar, ciudad bravía, cuarenta tabernas y una librería”.

Hoy, muchos dudan de la existencia futura de mi amada Béjar. Y no les falta razón porque, de igual forma que sucede con las personas, todas las cosas tienen una duración en la vida. Todo en este mundo es finito, todo termina acabando.

Y, a semejanza de las personas, de dos maneras pueden acabar su existencia las cosas: de forma gradual y de forma rápida.

Y Béjar, nuestra ciudad, se nos está yendo de forma gradual.

Pocos son ajenos al hecho de que cualquier cosa viva, material o inmaterial, termina donde acaba su trayectoria. Y todos le hemos vaticinado a otro alguna vez aquello de: “Si sigues por este camino, acabarás mal”.

Es claro que en las personas, el nivel vital lo marca el estado general de salud; y en las ciudades, es su demografía la que determina el grado de estabilidad de un núcleo de población. Bueno es recordar, al respecto, aquel viejo refrán que dice: “¿Dónde va Vicente?, donde va la gente”.

¿Y qué pasa con nuestra gente?; ¿dónde se ha ido?.

La historia y la estadística son buenas herramientas para pronosticar el destino de cualquier cosa viva. Y si reparamos en la historia, resulta que Béjar tiene hoy 13.403 habitantes; más o menos los mismos que tenía hace ciento cuarenta años.

Pero hace 140 años, la población de España era de algo más de dieciséis millones y medio de habitantes, y hoy pasa de 47 millones. En otras palabras: Hace 140 años, de cada 1.300 españoles, uno era vecino de Béjar; hoy la proporción ha cambiado drásticamente y, solo viven en nuestra ciudad 1 de cada 3.500 españoles. Y no muy diferente es la situación de otros pueblos de alrededor.

Por ejemplo, el pueblo que me vio nacer, Horcajo de Montemayor, tenía 600 habitantes hace 75 años; hoy quedan 150 con tendencia a seguir bajando.

Hagan ustedes cálculos.

Pero sigamos con la estadística. Hace 45 años, a la población de Béjar le faltaban 50 almas para llegar a los 18.000 habitantes. Desde entonces, la curva demográfica ha sido decreciente, perdiendo en estos 45 años, de forma lineal, más de una cuarta parte de su población.

De poco sirve argüir que esto se debe a la atracción que sobre la población más joven han tenido las grandes ciudades; en lo que tenemos que estar de acuerdo es que, al margen de las causas, si la población sigue descendiendo, la desaparición de muestra entrañable ciudad está garantizada.

Es muy probable que ni yo, ni otros viejos del lugar acudamos al funeral, porque ya habremos dejado este bendito mundo, pero opino que alguien tiene que ponerle al gato del problema el cascabel de la solución.

Desgraciadamente, no está ya entre nosotros el genial Ángel Menéndez que podría darnos la respuesta por medio de Kalikatres sapientísimo, sabio donde los hubiera.

Pero, como señalo, algo hay que hacer. Y rápidamente.

Una de las causas de este fenómeno es la organización político-territorial. En la actualidad la célula política inferior de España es el Ayuntamiento; y tenemos en España 8.126 Ayuntamientos para una población de alrededor de 47 millones de habitantes. De ellos, 4.200 Ayuntamientos tienen menos de 600 habitantes, pero lo más sorprendente es que esta cifra incluye 500 con menos de 50 vecinos cada uno. Y cada uno de estos Ayuntamientos tiene su propia estructura corporativa, que incluye entre 3 y 7 concejales por cada Ayuntamiento, dependiendo del número de habitantes. Ilustrativo es el caso de Jaramillo Quemado (Burgos) que con 5 habitantes, tiene un Ayuntamiento con tres concejales; igual que sucede con otras 12 poblaciones que tienen igual estructura municipal con menos de 10 habitantes cada una.

La estructura territorial de los Ayuntamientos data de 1833, cuando no había en España carreteras sino caminos y, por supuesto, no existían Internet, ni teléfonos, ni automóviles, ni siquiera la electricidad había llegado a nuestro país. Pero se sigue conservando este modelo, y ello resulta ser el mayor de los frenos al desarrollo de nuestros pueblos. Y por eso mismo, podemos dar por segura, a medio plazo, la desaparición de más de 3.000 pueblos.

En relación con esto, una de las soluciones para resolver el problema extintivo de nuestra Béjar, y del resto de los pequeños municipios españoles, es el de la agrupación. No debe ser casual que la raíz etimológica de Ayuntamiento sea la de “ayuntar”, o ajuntar; y es ese el sentido que debe presidir la urgente necesidad de modificar las leyes que estructuran el ámbito territorial de los Ayuntamientos.

Un partido político, DERECHA LIBERAL ESPAÑOLA, reclama en su programa una reforma del sistema municipal, soportada por un estudio que incluye la redefinición municipal de todo el territorio nacional, distribuyéndolo en 1.007 Ayuntamientos comprensivos de las poblaciones sitas alrededor de cada una de las que tienen una población superior a 7.000 habitantes.

En este sentido, la provincia de Salamanca, con una superficie de 12.531 Km2 y una población de 335.985 habitantes, distribuidos entre los 362 pueblos que albergan otros tantos Ayuntamientos, debe quedar dividida en 4 Ayuntamientos con sede en las ciudades de Salamanca, Béjar, Ciudad Rodrigo y Peñaranda de Bracamonte.

Por lo que al de Béjar se refiere, su Ayuntamiento incluirá 100 pueblos de su entorno, con una superficie total de 2.458 Km2 y una población conjunta de 41.030 habitantes.

Obviamente, la reforma municipal ha de incluir la redefinición de las competencias de los Ayuntamientos que, entre otras, comprende las que hoy se encuentran atribuidas a las Diputaciones Provinciales y que, con esta reforma, deben desaparecer por falta de contenido.

Señalar finalmente que, estas medidas, además de otros muchos beneficios para todos los pueblos españoles, comportará un ahorro presupuestario superior a mil cuatrocientos millones de euros.

Servidor de Uds.

José Ignacio Sánchez Rubio

ignacio.sanchez@derechaliberal.es

www.sanchezrubio.eu

Publicado en Futuro de España | Deja un comentario

Vuelta la burra al trigo… (Más memoria histórica y, ahora, democrática)

Se dice que cuando Franco quería distraer la atención de los españoles, ordenaba que se celebraran corridas de toros o partidos de futbol. Como el “pan y circo”, de la época romana.

Ahora, en que los tiempos han cambiado, todos los progres se apuntan a prohibir las corridas y la abundancia de partidos de futbol ha dejado fuera de juego la utilización de este recurso como distracción política.

Y será por eso, que el Boletín Oficial del Estado del viernes 21 de abril de 2017 nos sorprende con otra ¿ley?, dictada esta vez por el Parlamento Andaluz: la Ley 2/2017 de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.

Según parece, no bastaba con la Ley de Memoria Histórica de 2007 que nos alumbró nuestro Ángel de la Guarda Don José Luis Rodríguez Zparo; su avispada discípula de Andalucía no quería ser menos y nos trae hoy esta joya literaria cuya lectura recomiendo a los masoquistas.

A lo que parece, y si nadie lo remedia, en Andalucía habrá un día conmemorativo más: el 14 de junio. Ese día se denominará pomposamente: “DIA DE RECUERDO Y HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL GOLPE MILITAR Y LA DICTADURA”. Juzguen ustedes mismos.

Uno de los parágrafos de esta ¿Ley? que más me ha llamado la atención es el que se incluye en su Artículo 4.b) que, para que no se molesten Uds. en localizarlo, reza así:

“Víctimas: De conformidad con la Resolución 60/147, aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas, de 16 de diciembre de 2005, son todas las andaluzas y andaluces que, por su lucha por los derechos y libertades del pueblo andaluz, individual o colectivamente, hayan sufrido daños, inclusive lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdidas financieras o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales y libertades públicas, como consecuencia de acciones u omisiones que violan las normas internacionalmente reconocidas relativas a los derechos humanos durante el periodo que abarca la Guerra Civil y la Dictadura franquista hasta la entrada en vigor de la Constitución española de 1978. De igual forma, y en los términos y alcance que se expresa en esta ley, se considerarán víctimas a los familiares o personas a cargo que tengan relación inmediata con la víctima directa y a las personas que hayan sufrido daños al intervenir para prestar asistencia a víctimas en peligro o para impedir la victimización.”

Y como jurista, he de confesarles a Uds. que ignoraba que la Resolución de la ONU, a la que se refiere ese artículo de la ¿Ley?, se refiriera a las andaluzas y los andaluces; como tampoco pensé nunca que Andalucía fuese un Estado integrante de la ONU, ya que las Resoluciones de ese Organismo Internacional se dirigen únicamente a sus Estados miembros.

Pero, entre las muchas dudas que me asaltan, también desde el punto de vista jurídico, es si todos aquellos (y aquellas, claro), que acrediten ser víctimas a los efectos de esa Ley, tendrán derecho a una doble compensación y reparación, ya que la otra Ley, la de Zparo, reconoce ese mismo derecho a todos los españoles (y españolas, claro).

La verdad, amigos es que el que, a estas alturas de la vida, se sorprenda por la publicación de esta Ley, tendría que hacérselo mirar; porque lo que parece es que esto seguirá siendo la tónica diaria.

Nada me sorprendería, que sigan por ese camino el resto de las Autonomías, y cada una de las demás se saque su propia Ley de Memoria Histórica. Y ya puestos, y para preservar la igualdad de derechos, ¿por qué no se hace una ordenanza de la Memoria Histórica cada uno de los 8.122 Ayuntamientos de nuestra querida España?.

Si es así, me ofrezco al de mi pueblo, Horcajo de Montemayor, para asesorar a la Corporación en esta cuestión. Y puesto que se trata de una cuestión de capital importancia para todos mis paisanos, mi colaboración sería totalmente gratuita.

Manda huevos…, que dirían otros.

Publicado en Futuro de España | 5 comentarios